Las personas que se acerquen al Centro del Acero de Avilés durante este año pueden admirar una nueva estructura adosada al exterior de su salón de actos, una malla que cambia de color. Es la materialización del proyecto ETFE-MFM que lidera desde 2014. En él han participado seis socios europeos con una inversión total de 3,4 millones de euros.

Se trata del prototipo instalado para evaluar el funcionamiento del producto en condiciones realistas y medir su eficacia en términos energéticos. De las primeras lecturas, los investigadores estiman que los paneles son capaces de suministrar energía a las luces LED durante dos horas tras una jornada de exposición al sol.

El producto supone una innovación absoluta en su campo al unir un polímero termoplástico de gran resistencia con lámparas LED y células fotovoltaicas que convierten en energía la luz del sol. Cada panel es autosuficiente energéticamente y autónomo del sistema de iluminación general del edificio.

Con este proyecto el Centro del Acero pone en manos de la industria un producto que revolucionará el acabado de las fachadas por sus múltiples aplicaciones: revestimientos decorativos de edificios singulares, aprovechamiento para fines comerciales, transmisión de mensajes de interés general, publicidad…

Esta investigación ha sido finalista en el  “Nanofy! Award”, premio que reconoce a la mejor idea europea en marcha y que se enmarca en el programa de fortalecimiento de la competitividad de las industrias europeas a través de tecnologías de nanomateriales, materiales avanzados e innovación abierta.