El Centro de Empresas La Curtidora inició los trabajos para la restauración de su chimenea exterior, uno de los emblemas tanto del propio equipamiento como del barrio de Versalles. Gracias a esta inversión se reparará la sección superior, mediante la colocación de una chapa de zinc en todo el perímetro. Además, se reforzará la estructura mediante platabandas de acero inoxidable.

Los trabajos tendrán una duración estimada de una semana, y se enmarcan en el conjunto de actuaciones que el Centro de Empresas La Curtidora llevará a cabo durante 2020, año en el que conmemora su 25º aniversario.

La chimenea, todo un hito para la historia de la industria de Avilés, cuenta con más de 32 metros de altura y con un diámetro superior a los tres metros en su parte alta. Al igual que el resto del conjunto, data de 1902. Fue entonces cuando los hermanos Francisco y José Maribona adquirieron la anterior fábrica de curtidos (fundada hacia 1820 por Sabas Rodríguez de La Flor), ampliándola y modernizándola, pasando a denominarse entonces “Fábrica de Curtidos Maribona y Compañía”.

Aunque esta fábrica apenas sufrió daños durante la Guerra Civil, dejó de funcionar al poco tiempo de acabar ésta. En 1988, el Ayuntamiento de Avilés la adquiere y una vez culminadas las obras de rehabilitación, en el año 1995, La Curtidora comenzó a funcionar como Centro de Empresas.